Esta vez no

Esta noche sólo he querido rezar por una única plegaria.
Por una cual aleje toda melancolía de mí.
Todo remordimiento y ansía, todo este golpeteo absurdo que sube y baja de mi cabeza.
Porque se me va la vida sintiendo este nudo que no sólo se queda en mi garganta.
 Sino llega hasta mi pecho.
Aprisionando, contando cada palpito; porque me molesta tanto. 
Que otra vez una noche así, de éstas que revive sombras que recordaba con cariño.
 La transforma en fantasmas del corazón.
Pero no, esta vez no.

Empeñadas en rebuscar en la memoria ¿Con qué propósito? 
Quisiera que tuviesen la valentía de responderme, pero son tan cobardes. 
Por la misma razón que yo les evoco, por esa que no quiero saber.
¿Entonces qué tengo?
Un sentimiento de mar, transparente y turbulento.
Un sueño que no desea llegar, y me abandona con mis palabras.
Tan tiernas y peligrosas, como yo las puedo llegar a querer y escuchar.
Una respiración cortada con intervalos de desesperación. 
Carcomiendo como les apetece a las dudas y al dolor.
En un intento vano de desvanecerme y efervecer.
Pero no, esta vez no.

Como las miles de contiendas que he batido contra mí.
Y sonrío, al reconocer como pierdo la cordura.
Si es que en algún momento, en estos tiempos; la tengo.
Y lo pienso, y sólo la conservo como un privilegio.
Porque en ella no existes.
Y en la locura de mis días, que jamás saldrá de aquí.
Me atrevo a asomarme en el borde de mi imaginación.
Y todo es diferente e invisible, como aire de otoño.
Abrazada por su frío le dejo a su antojo, y en el me envuelvo.
Pero no, esta vez no.

Ya les he dicho adiós.
Pero es su culpa si vuelven, y aún más como yo les permito.
No se arrepienten de la historia ni yo.
Siempre las narramos juntos en algunos ocasos, con el café de vainilla.
Y también cuando cae, y la Luna es el centro de atención.
Porque sino, porqué las letras.
Porque hasta ahora mi adversario más grande.
Es éste que amo, y consecuente masoquista que les quiere haciendo daño.
Como les escribo sus razones, y les otorgo su poder.
Pero no, esta vez no.

Aunque abracen su recuerdo cuando le extrañan, no les apartaré. Le quieren con nostalgia, para no perderle en el olvido. Sin creerme que no lo haré, volaron encima de mí para repetirlo. Que les deje estar un rato a mi lado, y ellas volverán a dormir. 

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